Dicho colombiano que expresa la dificultad de cambiar hábitos arraigados. En Colombia, donde los loros son parte del paisaje tropical, la metáfora es especialmente vívida y se usa para excusar a personas mayores que no se adaptan a lo nuevo.
AdagIA uygulamasında yerel varyantınızı ekleyin.
Uygulamayı İndir