Dicho popular mexicano con cierto humor fatalista. Sugiere que el destino de cada persona está predeterminado. El tamal, envuelto en hojas de maíz, simboliza a alguien cuya suerte ya está definida. Refleja el fatalismo humorístico típico mexicano.
Fügen Sie Ihre lokale Variante in der AdagIA-App hinzu.
App laden